Altura del sillín
La altura del sillín y por qué es un buen punto de partida
La altura del sillín es lo primero que hay que ajustar, y con razón. Es lo que más afecta a la posición de tus piernas. Moverla desplaza todos los demás ajustes, así que empezar por otro sitio solo significa rehacerlo después. La distancia vertical entre el sillín y los pedales decide cuánto pueden extenderse tus piernas al final de cada pedalada. Si te equivocas, lo notas casi en todas partes: rodillas, caderas, zona lumbar y la potencia que aplicas a los pedales.

| Dirección equivocada | Qué está pasando | Qué notas |
|---|---|---|
| Demasiado bajo | Tu rodilla nunca llega a una extensión cómoda. El trabajo recae sobre todo en los cuádriceps, porque los isquiotibiales y los gemelos no pueden implicarse en todo su recorrido. | Presión en la parte delantera de la rodilla, fatiga en los muslos, la sensación de pedalear más fuerte para obtener poco. |
| Demasiado alto | Tu rodilla llega a la extensión completa antes de tiempo y tu cadera bascula de lado a lado persiguiendo el pedal abajo. | Tensión en la parte trasera de la rodilla, molestias en la cadera y rigidez lumbar por el balanceo. |
Entre esos dos extremos hay un rango. La idea del rango objetivo de la lección 1 se aplica aquí: tu altura de sillín correcta no es un número único, es una franja en la que te asientas.
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